Según los gremios, la inflación desaceleró al 3,7% en mayo

El costo de vida de los trabajadores argentinos se encareció 3,7% en mayo, por lo que se registró así una desaceleración de casi medio punto porcentual respecto de abril.

Así lo indicó en su informe mensual el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET), que cuenta con el apoyo de cincuenta gremios de la CGT y la CTA.

Con la suba de mayo, este indicador acumuló un alza del 20,9% en los primeros cinco meses del año y anotó un 49,4% en los últimos doce meses.

Ese guarismo anual muestra una suba de casi 15 puntos porcentuales respecto a noviembre pasado, reportó el IET, dependiente de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET).

El informe dice que la inflación de mayo estuvo motorizada en primer lugar por “Vivienda”, con un encarecimiento del 5,2%, debido a aumentos de electricidad promedio de 9% en zonas como el Área Metropolitana de Buenos Aires.

Servicios. Aumentos (La Voz/Archivo).

En segundo lugar, el rubro de “Comunicaciones” se encareció 4,5%, explicado por subas en servicios de telefonía celular de la misma magnitud. Salud trepó 4%, toda vez que hubo aumentos de prepagas. “Alimentos y bebidas” subió 3,8%.

Dentro del capítulo alimenticio, el que más incide en la canasta, las mayores subas se produjeron en verduras (+7,3%), en gran medida por lo ocurrido por el tomate (+27,2% el redondo). Las carnes registraron una desaceleración y treparon 3%, según el IET.

Mayo se caracterizó a nivel nacional por el cierre de las exportaciones de carne vacuna, desués de que los precios subieran 74,1% en el último año.

Más allá de la coyuntura -en donde incide un gran aumento de la demanda china sobre una producción que creció moderadamente en los últimos tres años-, en el largo plazo el precio doméstico de la carne viene subiendo muy por encima del resto de los precios, dijo el IET.

“El kilo de asado se multiplicó por más de 180 veces desde fines de 2001, casi el doble que lo que subió el dólar, y muy por encima de otras proteínas como la aviar y la porcina”, indicó el análisis.

Y señaló que la razón del “profundo encarecimiento” de largo plazo de la carne -que hizo que en los últimos meses el poder de compra en kilos de asado fuera el menor desde por lo menos 1995- obedece a una producción estancada en términos tendenciales.

El informe del IET refiere que con una población argentina que crece al 1% anual y una producción ganadera estancada, el resultado ha sido una baja de la producción per cápita y, por ende, una suba del precio que ha redundado en una reducción del consumo per cápita, que en 2020 fue el menor desde 1920.

Fuente – La Voz del Interior

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