Junto a Unicef, Ottaa Project amplía sus productos para personas con discapacidad

Ottaa Project, una startup (emprendimiento de base tecnológica) dedicada a sistemas de comunicación para personas con alguna discapacidad o enfermedad, amplió su cartera de productos con nuevos equipos de código abierto a partir de una alianza con Unicef.

Con una decena de personas, entre ellos pasantes de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), el equipo encabezado por los hermanos Carlos y Héctor Costa desarrolló una plataforma que permite comunicarse a personas con alguna dificultad en la movilización.

Esta aplicación corre en equipos móviles y la están utilizando unas 40 mil personas en Latinoamérica –sumando al paciente y ala persona con la que se comunica– de los cuales 30 por ciento son argentinos.

El servicio tiene una versión gratuita. Pero en el último tiempo registró un crecimiento de su versión paga, que se coloca a través de obras sociales y en forma particular, tanto sea de parte del paciente como del profesional (terapeuta). En total son cerca de 400 las versiones pagas, entre las cuales acaba de sumar su primera licencia en España.

Además, tiene equipos en la cadena de centros de rehabilitación chilena Teletón, que acaba de contratarlos para la actualización del software de los productos en sus 14 puntos de atención.

En este marco, ingresó en Unicef Innovation Found, un fondo que financia proyectos para crear productos tecnológicos que generen algún beneficio para los niños.

Mediante este programa, acaba de terminar el desarrollo de un conjunto de hardware que le permite a una persona sin movilidad controlar una computadora.

Se trata de un equipo de código abierto –cualquiera puede tomar los códigos para replicarlo y mejorarlo, una exigencia de la Unicef– que incluye un dispositivo con el cual, a través del soplido, se puede hacer clic en la pantalla, el cual se denomina Sip & Puff. Este sistema, unido a unos lentes especiales y a una cámara conectada a la computadora, permite el manejo sólo con la cabeza y se denomina Bocho.

“Unicef apunta al desarrollo de lo que llaman bienes digitales públicos, de código abierto, por lo cual invitamos a todos a sumarse al proyecto y proponer mejoras en este producto. Paralelamente, el fondo nos ayudó a encontrar un modelo de negocios, a estructurarnos y ordenarnos”, resalta Carlos Costa.

Exposición. Carlos y Héctor Costa, de Ottaa Project, presentarán sus productos de vinculación con la tecnología para personas con discapacidad en la feria Expo 2020 Dubái a fines de enero del año próximo. (Javier Ferreyra)

También desarrolló otros dispositivos de hardware como Worm (gusano), una botonera flexible que permite al discapacitado utilizar estas aplicaciones, y Press y Press, una doble botonera que actúa como mouse adaptado a personas con dificultades motrices.

El ordenamiento logrado junto a Unicef, le permitió equilibrar sus ventas de la aplicación en Argentina, Chile, Colombia y Uruguay y comenzar a crecer en Centroamérica.

El casco Lixi

Junto a ingenieros biomédicos egresados de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Ottaa Project desarrolló un casco para casos extremos de parálisis total, capaz de captar las ondas cerebrales a través de sensores.

Este producto denominado Lixi participó de la olimpiada Technology Innovation Pioneers TIP Summit 2020, realizada por el gobierno árabe en Abu Dhabi, en Emiratos Árabes, en febrero de 2020.

El evento recibió 4.000 postulaciones, de las cuales ingresaron 300 y entre ellas se eligieron una ganadora para las categorías en medio ambiente, energía y salud. En este último rubro, Ottaa Project resultó ganador.

Esta primera versión, durante la pandemia, fue sumando prestaciones. Lo que en primera instancia iba a ser una herramienta de comunicación, ahora se convirtió en un implemento para ganar autonomía, ya que ha logrado a través de tecnología IoT (internet de las cosas) y domótica controlar dispositivos eléctricos de una casa y navegar por internet o poner música en una computadora.

El desarrollo de esta nueva versión está en la etapa de finalización de la interfaz. Cuando esté terminado, se buscará la certificación de Lixi como producto médico –en la agencia estadounidense FDA o con el etiquetado CE para Europa– y obtener la patente, proceso que podría concretarse en 12 meses, según estimaron los emprendedores.

“El cambio es tan radical que la idea es que sea un complemento de otras cosas. Una persona que tiene domótica en su casa podrá prender una luz o poner música en Spotify a través del casco”, resalta Carlos.

Con el resto de sus productos, Ottaa Project participará de la Semana de la Salud y el Bienestar de la Expo 2020 Dubái, Emiratos Árabes, que se hará en la última semana de enero y la primera de febrero de 2022, tras diversas postergaciones por la pandemia del virus Covid-19.

Fuente – La Voz del Interior

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