Arquerazo se busca

Armani, la incógnita argentina por coronavirus positivo en los testeos, para la Argentina (foto archivo)

Armani, la incógnita argentina por coronavirus positivo en los testeos, para la Argentina (foto archivo)

por Walter Vargas

Bastante más allá de la bambolla de cierto periodismo (sobre todo el de la devoción riverboquista), el fútbol argentino ofrece por estos días un variado menú de arqueros competentes, algunos francamente buenos, sin la que la cosa dé para la inconfundible sensación de «si está Fulano, dormimos tranquilos».

De ahí se explica, aunque sin una formulación explícita, la cantidad de nombres que registra la carpeta de Lionel Scaloni en el específico capítulo dedicados a los especialistas en el rectángulo de 7, 32 por 2, 44.

Diez han sido los arqueros que convocó en un ciclo relativamente breve.

Los cuatro designados para la Copa América (Emiliano Martínez, Franco Armani, Agustín Marchesín y Juan Musso), más Esteban Andrada, Jeremías Ledesma, Paulo Gazzaniga, Guido Herrera, Gerónimo Rulli y Sergio Romero.

Así planteado el escenario, se desprende que el seleccionador se ha tomado el tiempo para sacar provecho a una lupa amplia y rigurosa.

Y aunque dispone de una satisfactoria variedad: es decir, de unos cuantos arqueros criollos con todo en su lugar, también asoma incontrastable que no hay uno solo que merezca siquiera algún calificativo cercano al de «fenómeno», «excepcional», o galones así.

Mejor examinada la historia de la Selección Nacional, daremos con la sugestiva referencia de que apenas un puñado de arqueros brilló en competencias internacionales, llámense Mundial o Copa América.

Y no desde hace cinco años, ni diez, ni veinte: 63 por lo menos, desde el llamado «Desastre de Suecia» para acá y salvo honrosas excepciones, que comprenden a Ubaldo Matildo Fillol en el Mundial 78, en menor medida Nery Pumpido en el Mundial 86, Sergio Goycochea y «Chiquito» Romero, ambos más remitidos a la epopeya de los penales.

"Chiquito" Romero, el arquero récord de la Argentina, el único que puso afianzarse en un puesto seguido de cerca (foto archivo)

«Chiquito» Romero, el arquero récord de la Argentina, el único que puso afianzarse en un puesto seguido de cerca (foto archivo)

En los Mundiales, por ejemplo, se ha dado la desdichada coincidencia de relevantes arqueros argentinos a los que no les fue bien o les fue francamente mal: Amadeo Carrizo en Suecia 58, Antonio Roma en Chile 62 e Inglaterra 66, Daniel Carnevali en Alemania 74 y Luis Islas en Estados Unidos 94.

(Sin contar la floja prestación del gran Agustín Mario Cejas en las Eliminatorias de México 70).

Tampoco, por cierto, han escrito historia grande Carlos Roa en Francia 98 (providencial en los penales con Inglaterra en Saint-Etienne y flojo con Holanda en Marsella), ni Pablo Cavallero, ni el Pato Abbondanzieri, ni mucho menos Leo Franco y ni qué decir de Wilfredo Caballero.

En fin: los arqueros argentinos son reconocidos como muy competentes, hay como mínimo uno en cada una de las llamadas «grandes ligas» (salvo en la Bundesliga), pero hasta donde se sabe no constan los que mueven el amperímetro, ni entre los predilectos de Scaloni ni entre los que despuntan, sin que a la vez sea justo omitir a Mariano Andújar (11 partidos internacionales, presencia en la lista de los Mundiales de 2010 y 2014I), Lucas Chaves de Argentinos Juniors -cuyo biotipo va a contramano de la historia: mide 1,79-, Agustín Rossi y el novato Lautaro Morales.

Arqueros buenos, hay varios, pero «Arquerazo argentino, se busca».

Fuente: TELAM

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