PBA: casos caen 18%, pero todavía preocupa ocupación en hospitales

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El resultado obtenido confirma aquello que el Gobierno bonaerense viene sosteniendo desde un comienzo, incluso con más fuerza que la Nación, en relación la importancia de las restricciones en la circulación para no solo detener el crecimiento de esta segunda ola sino también provocar una baja en los activos.

Se trata de un número que, lejos de provocar alegría, todavía preocupa ya que, en la comparativa, supera por casi el doble a lo que fue el primer pico de contagios en agosto pasado cuando los casos diarios semanales llegaron a 5.845.

Pese a esta caída, la Provincia dejó en claro que la situación en los hospitales y clínicas bonaerenses, principalmente en los distritos del AMBA, aún es alarmante. Y es que los internados actuales son el resultado inmediato de dos semanas con más de 11.700 casos diarios semanales. Lo que obligó al ejecutivo a exhortar a los nosocomios para suspender las cirugías programadas y poner todo el esfuerzo posible en los casos de covid-19. “Tenemos que lograr que bajen más los casos porque no podemos cantar victoria”, aseveró Bianco y agregó que “el sistema de salud está en un nivel de estrés muy alto”.

De manera anticipada, el ejecutivo bonaerense también dio a conocer los diferentes cambios en el sistema de fases debido a la necesidad que tenían aquellos municipios alcanzados por la Fase 2 para informar sobre la no presencialidad en las escuelas. Al momento, 52 localidades se encuentran en Fase 3, 35 en Fase 4 y son 48 los municipios en alerta epidemiológico.

Movimiento en el interior

Uno de los últimos distritos en sumarse a la Fase 2 fue San Andrés de Giles, cuyo intendente es Carlos Puglielli. “Estamos en el peor momento de la pandemia. Necesitamos bajar la circulación por el crecimiento de internaciones. Por el nivel de contagiosidad es posibles que circule la variante Manaos”, sostuvo. La comuna pasó de 45 casos activos hace un mes a 215 actuales.

No es muy distinta la situación en Bahía Blanca (ver nota en página 18) y tampoco en Mar del Plata, donde pese a permanecer en Fase 3, con las nuevas restricciones nacionales debió cerrar gimnasios y natatorios. Algo que, al primer día de la medida, no se cumplió.

“Vamos a abrir de todas formas. Esto es una locura. Estamos desorientados e indignados”, le dijo a una radio local el presidente de la Cámara de Gimnasios, Ariel Cantalbiano. Rápido de reflejos, el intendente Guillermo Montenegro salió a despegarse de la decisión y aseguró que “es una decisión que toma Provincia, nosotros estamos para controlar, hay que saber que nos tenemos que cuidar”. Y, a la vez, agregó que “hay que tener clara la situación que estamos viviendo. Hay sectores muy afectados, pero es momento de acompañar todas esas actividades. Hay que ser solidarios con los otros comerciantes”. Y resolvió no cobrarles la tasa local a todos los damnificados por las restricciones hasta el próximo 21 de mayo.

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