“Luis Miguel, la serie”, capítulo cuatro: tensión y expectativa ante cambios inminentes

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Cerrando la primera mitad de esta segunda temporada, Luis Miguel, la serie ha crecido definitivamente en intensidad dramática. El cuarto capítulo incluye algunas escenas decisivas pero, sobre todo, confirma la complejidad de un personaje cada vez más intrigante, que resume en su mirada el peso de los años y los vínculos rotos.

Manteniendo el estilo propio del relato, el episodio va y viene tanto en lo temporal como en lo narrativo.

Algunas de las temáticas que se desarrollan son: el vínculo padre-hija entre Luis Miguel y Michelle tanto en 1994 como en 2005, el intento de compra de un viñedo que deriva en una suerte de auditoría en la empresa del cantante; el registro del videoclip de Ayer y la salida de Aries; el regreso de Sergio a España y el reencuentro con su abuela; la salud de su mánager, Hugo López, y la sensación de que todo está por cambiar.

En cada una de esas líneas argumentales, la tensión se hace palpable y se complementa con diálogos de una profundidad pocas veces vista a lo largo de la serie.

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La relación con Michelle

Al igual que en el capítulo anterior, el vínculo entre Luis Miguel y su hija es reconstruido en primer plano. Con un contrapunto entre 1994, cuando el cantante se queda a cargo de su hija de 6 años por primera vez, y 2005, con Michelle a punto de mudarse a Estados Unidos, el episodio sigue de cerca al Luis Miguel padre, con su particular abordaje de la paternidad.

Cuando Michelle tenía seis años, su madre la dejó al cuidado de Luismi por primera vez durante un fin de semana. En esos días el cantante debía filmar el videoclip de Ayer y Michelle terminó convenciéndolo para ir con él. En el rodaje, la niña se pierde gracias al descuido del cantante y un desliz con la productora que debía cuidar a su hija. Luego de reaccionar contra Michelle y ser “bancado” por Hugo, Luis Miguel decide revisar sus prioridades y se va del set de filmación para pasar más tiempo con la pequeña.

Aquí también aparece la conexión con la desaparecida Marcela a través de un libro de Pinocho en italiano: antes de que se duerma, Luis Miguel se lo lee a Michelle y genera un lazo definitivo con la niña, interpretada magistralmente por Valery Sais.

Once años después, el cantante vuelve a buscar a su hija luego de que la adolescente se ofendiera y dejara de hablarle. Camino al aeropuerto, ambos tienen una conversación electrizante en la que el artista confiesa: “Me gustaría saber por qué daño tanto a la gente que me quiere”. Finalmente, y cuando parece que la joven volaría a Estados Unidos, sorprende a su padre en su casa y lo recibe recitando el comienzo del relato de Carlo Collodi. A partir de ahí, comienzan a vivir juntos, aunque el cruce de miradas entre Michelle y Mauricio Ambrosi adelanta futuras tensiones.

Michelle, la hija de Luis Miguel, fue a vivir con su padre luego de no verlo durante 11 años (Netflix).

Sergiño y su abuela

El hermano menor de Luis Miguel y Alex vuelve a Madrid por un campamento y se reencuentra con su abuela Matilde. El niño le cuenta que Alex ha abandonado la casa de Luis Miguel luego de pelearse con el cantante, a quien tampoco ve demasiado por su exigente agenda.

“Me gustaría que Micky no trabajara tanto”, le dice Sergio a su abuela, quien le promete estar cerca, “mucho más cerca”.

La escena parece ser un nuevo disparador para la presencia de Matilde y Tito en la historia. Cuando habla con Sergio, la madre de Luisito Rey dibuja una sonrisa que confirma que no todo está dicho entre ellos y Micky.

“Ojo con Tito y Matilde”, le advierte el artista al Doc al inicio del capítulo. Seguramente habrá más tela para cortar sobre este tema en breve.

“Ayer” y “Aries”

El episodio se sitúa en la previa de la salida de Aries, el noveno álbum de estudio del mejicano. Aunque hay referencias temporales inexactas (el disco salió en 1993 pero en la serie pareciera que se terminó recién en 1994), se recrea la accidentada filmación del primer sencillo del disco, Ayer, canción que además funciona como leitmotiv en distintos momentos y tiene su aparición definitiva en el instante en el que el cantante decide afianzar el vínculo con su hija.

El ascendente Patricio Robles se ofrece a producir una nueva versión del video que no le había terminado de convencer al cantante. “Aries es el primer disco que produzco yo, el video del primer sencillo tiene que estar a la par”, dice Luis Miguel. Amparado en su mirada moderna y en su capacidad de convencimiento, el aspirante a mánager acuerda: “Lo que importa es que sea lo que quiere Micky”.

Finalmente, el rodaje se ve afectado por la decisión de Luis Miguel de pasar más tiempo con su hija y Robles no puede cumplir su objetivo. Mientras el set se desarma, José “Joe” Pérez aparece en escena para sembrar la discordia entre Patricio y Alex McCluskey, dando cuenta de los cambios que vendrán en el equipo interno durante los próximos años.

Su empresa y la salud de Hugo

En 2005, y todavía sin saber si podrá volver a cantar, Luis Miguel está en tratativas para comprar un viñedo y la necesidad de chequear sus finanzas antes de realizar la operación obliga a revisar los movimientos de su empresa. Ambrosi y Pérez se inquietan ante la presencia de una Azucena, una puntillosa contadora, y el mánager le recuerda al cantante que la confianza es fundamental entre ellos.

Todo esto ocurre para “evitar el desmadre de Robles”, según el contador de Luis Miguel, lo cual conecta estos eventos con la otra gran línea temporal de esta temporada.

A mediados de los ’90, cuando Hugo vuelve a tener complicaciones en su salud, McCluskey y Robles aparecen como las opciones más obvias para sucederlo. Antes de hablar con Luis Miguel, López le confirma a su hombre de confianza que el cáncer ha regresado y que ya no hay opción de operarlo. “Le vas a romper el alma”, le dice el asistente argentino a su jefe en referencia al cantante.

López y su esposa, Lucía Miranda (Netflix).

El final del episodio tiene a un visiblemente desmejorado Hugo y a Micky compartiendo un momento íntimo. El mánager llega a decirle que “nunca en la vida” lo había visto así luego de que Luis Miguel le confesara su intención de visitar a Érika en Nueva York junto a Michelle. Eso precipita el instante decisivo: cuando Micky le pregunta a Hugo por su salud, el representante queda al borde de darle la peor noticia. Queda claro que pronto habrá cambios para nada menores en el entorno de Luis Miguel.

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