Ordenan indemnizar a una mujer que fue amenazada por un directivo de la empresa en la que trabajaba

Compartí este articulo!

La Justicia de Córdoba condenó a una empresa a indemnizar a una empleada por un despido indirecto y, a la vez, ordenó un directivo de la firma a pagar una indemnización por daño moral por haber amenazado a la mujer.

La resolución del camarista Ricardo Giletta, en tribunal unipersonal de la Sala Primera de la Cámara del Trabajo de la ciudad de Córdoba, aplicó perspectiva de género en el fallo y tuvo por acreditadas las amenazas que ocurrieron en el domicilio personal de la mujer, en presencia de sus familiares.

Por ello impuso la indemnización por daño moral que deberá asumir el denunciado, admitieron como prueba la declaración de familiares y allegados de la trabajadora, situación que no hubiera correspondido en un proceso ordinario, según reproduce el portal del Poder Judicial.

“Estos hechos deben analizarse abordando las evidentes dificultades probatorias de situaciones de violencia que en la vida familiar, laboral y social, afronta la mujer, quien -según las reglas clásicas- debería acreditar el hecho dañoso; hechos que, en la generalidad de los casos, ocurren en ausencia de terceros y sin testigos presenciales”, sostuvo Giletta.

“No puede esperarse de un sujeto merecedor de una doble tutela especial (mujer + trabajadora), prueba que no puede rendir; y, por lo tanto, el principio de libertad probatorio aparece en estos casos complementado con el de ‘amplitud probatoria’, cobrando especial relevancia el relato de la víctima y los de todos quienes pudieren aportar datos e indicios sobre un estado de cosas”, justificó el camaristas.

Una vez probadas las amenazas del directivo, el tribunal consideró que pese a que el contexto no permita considerarla una amenaza penalmente tipificada, “se ha tratado de un expresión intimidante, que el marco social impone tratar con suma consideración, habida cuenta de la cantidad de hechos violentos que tienen por víctimas a mujeres en manos de hombres de su entorno”.

Asimismo, Giletta precisó que aunque el condenado era directivo de la firma, el acto por el que fue condenado no fue llevado a cabo en ejercicio de su rol laboral, sino a título personal y por fuera del ámbito laboral.

Temas Relacionados

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: