Covid-19: Nación ve desaceleración de casos, pero no suficiente aún para evitar el colapso del sistema sanitario

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El Gobierno está decidido a incrementar las restricciones en la circulación en el Área Metropolitana de Buenos Aires y a insistir con los gobernadores para que hagan lo mismo en sus distritos para evitar que el sistema sanitario colapse y que los médicos se vean obligados a elegir a quién entuban para intentar salvarle la vida y a quién no por escasez de recursos.

En una reunión con infectólogos, el Gobierno intercambió datos este lunes y observó que hay una leve desaceleración de casos por las restricciones en vigencia. Acordaron continuar con el monitoreo en los próximos días para ver en qué momento se incrementan las medidas, incluso fuera del AMBA, aunque esto podría no ocurrir ya desde el 1 de mayo.

En ese contexto, el presidente Alberto Fernández le pidió a la oposición bajar el nivel de hostilidad cruzada y buscar consensos sobre lo que habrá que hacer, porque se viene una etapa más dura de la pandemia dado que el sistema sanitario ya está en tensión en el Amba, con colapso en algunos barrios porteños y localidades bonaerenses.

Otros tiempos. Alberto Fernández le pidió a la oposición «bajar el nivel de hostilidad cruzada». (Presidencia)

“Nosotros no podemos darnos el lujo de decirle a un argentino no te puedo atender porque no hay camas y no nos podemos dar el lujo de exigirle cada vez más al sistema de salud”, afirmó el jefe de Estado este lunes en un acto. Y llamó al sector de la oposición que él considera constructivo, representado en los que tienen responsabilidad de gobernar.

Fernández tiene un muy buen diálogo con los gobernadores radicales Gerardo Morales (de Jujuy) y Gustavo Valdés (de Corrientes); no así con el mendocino Rodolfo Suárez, con el que hay una relación distante y por momentos tensa. También habla en forma directa con intendentes del conurbano que militan en el PRO, como Diego Valenzuela y Jorge Macri.

“Pensemos en trabajar juntos. Olvidémonos por un rato de las diferencias, que cada uno toque su instrumento pero hagamos el esfuerzo de tocar una sinfonía”, pidió Fernández. Es un pedido expresado después de haber afrontado en soledad todo el costo político de incrementar las restricciones a partir del 9 de abril y, mucho más, desde el 16.

Horas antes, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, afirmó: “En estos últimos días, con la judicialización de la política sanitaria, se encaró un camino de alta politización de la pandemia guiada por los sectores más reaccionarios de la oposición, que ven en la cantidad de casos motivos para celebrar, en la cantidad de muertes motivos para celebrar pensando que de ese modo le hacen un daño al gobierno. Lo mismo con la vacuna: celebran que las entregas de las vacunas no sean las que dicen los contratos, que se demoren”.

La ministra de Salud, Carla Vizzotti, brindará una conferencia de prensa el miércoles a la mañana para dar a conocer los nuevos datos.

Medidas por venir

Ante la consulta de este diario, en el Gobierno se mostraron optimistas respecto de la posición de Horacio Rodríguez Larreta, jefe de Gobierno porteño, dado que desde su gestión ya admitieron que están viendo la necesidad de incrementar restricciones. Ayer, en la Ciudad, la ocupación de camas públicas alcanzó el 83,5%; el sistema privado ya está derivando a la provincia de Buenos Aires hace dos semanas.

En los hospitales del primer cordón del Conurbano bonaerense, están ocupadas el 95% de las camas de terapia intensiva públicas. Y el promedio de todo el AMBA –Capital Federal y 40 partidos- la ocupación es del 76,2%, según precisó el ministerio de Salud de la Nación ayer, tras confirmar 443 nuevas muertes en 24 horas.

El viernes próximo termina la vigencia del último Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU). Y el gobierno, en sintonía sólo con el bonaerense Axel Kicillof por el momento, comenzó a preparar el terreno para ajustar más el denominado Distanciamiento social, preventivo y obligatorio (DISPO), aunque para definir fechas y modalidad Cafiero se reunirá con la Ciudad y la Provincia.

Daniel Gollán, ministro de Salud bonaerense, pidió ir un confinamiento de fase 1 por quince días. Y sugirió la suspensión del fútbol profesional entre las medidas que deben tomarse para frenar el avance del coronavirus. En la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) quedaron expectantes frente a la posibilidad de un pedido formal del Gobierno nacional.

La última evaluación de riesgo epidemiológico por departamento (de más de 40.000 habitantes) había indicado que al 15 de abril había 159 departamentos (75% del total) en condiciones de incrementar restricciones. Catorce días antes habían sido 85 departamentos, por lo que hubo un alza del 87%.

Sobre esa situación, será el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, quien avanzará en el diálogo con los gobernadores para analizar situaciones puntales de riesgo. Y no se descarta que el jueves pueda haber una reunión por canales virtuales con el presidente Alberto Fernández.

Según confiaron fuentes oficiales a este diario, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, brindará una conferencia de prensa el miércoles a la mañana para dar a conocer los nuevos datos. Hubo una ralentización en la curva de contagios, pero la cantidad de casos sigue creciendo a una velocidad que compromete al sistema sanitario en el corto plazo.

En paralelo, según el viceministro de Salud bonaerense, Kreplak, ya se acordó con Nación trabajar para “redireccionar completamente el oxígeno de la industria del metal”, dado que por el momento “no ha faltado” pero hay temor de que ocurra lo mismo que en Brasil, porque se está “trabajando sobre el límite de seguridad, con un margen muy pequeño”.

Vizzotti, Kreplak, el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y la secretaria de Comercio, Paula Español, se reunieron con representantes de las empresas proveedoras de oxígeno Air Liquide y Linde. Los funcionarios pidieron a las compañías que trabajen al máximo de su capacidad instalada.

Esto fue dialogado este lunes en Salón Norte con los expertos Omar Sued, Luis Cámera, María Marta Contrini, Susana Lloveras, Florencia Cahn, Elsa Baumeister, Cecilia Freire, Gonzalo Camargo, Pablo Bonvehí, Angela Gentile, Eduardo López, Tomás Orduna, Gustavo Lopardo, Pedro Cahn, Mirta Roses y Charlotte Russ.

Del otro lado de la mesa estaban Cafiero; la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco; Vizzotti; la ministra de Seguridad, Sabina Frederic; el titular de Defensa, Agustín Rossi; De Pedro; y la secretaria de Legal y Técnica, Vilma Ibarra; además de la asesora presidencial, Cecilia Nicolini.

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