Comenzó el juicio por el femicidio de Jéssica González

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La Cámara del Crimen número 2 de Río Cuarto, con jurados populares, inició el juicio por el femicidio de Jéssica González, la joven Viamonte, madre de dos niños, degollada en el baño de su casa, el 1 de junio del 2019. 

Según los familiares de la víctima, en un contexto de violencia psicológica y de género, Jéssica habría querido varias veces cortar la relación con Raúl Daniel Ovando (32), ahora imputado por homicidio calificado por el vínculo y por violencia de género. Ovando asistió al juicio por video llamada desde la Penitenciaría.

Antes de la audiencia, Ayelén González, hermana de la víctima, expresó: “Lo que queremos y pedimos es Justicia, que Ovando pague el gran dolor que nos causó. Es un momento muy doloroso, sobre todo para mí, que ví a mi hermana sin vida. Ya casi van a hacer dos años y todavía tengo esa imagen grabada en mi mente”.

En la instrucción de la causa, Ayelén reveló la tortuosa relación que habría vivido Jéssica con Ovando. Describió al imputado como “un enfermo de celos”, en especial de la ex pareja de la víctima y padre de sus dos hijos. Contó, como ejemplo, que cuando Jéssica iba a la escuela nocturna, Ovando  le mandaba mensajes pidiéndole fotos para ver si realmente estaba en el colegio. 

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Según está descripto el hecho en el requerimiento de elevación a juicio, el 1 de junio, entre las 19 y 19.20,  Raúl Ovando, alias Tino, estaba junto a Jésica y su pequeño hijo, en la casa de la víctima. Tras recibir un llamado de su ex, porque el niño estaba enfermo, ella fue al baño. Se presume que Ovando la siguió y con una cuchilla de carnicero de 40 centímetros de largo le asestó seis lesiones cortantes que causaron la muerte inmediata, por shock hipovolémico.

De acuerdo a la acusación, tras asesinar a Jéssica Ovando le habría pedido al niño, que llamara a su padre. Se habría autoinfligido un corte en el pecho (en algún momento se habló de un intento fallido de suicidio) y habría esperado al ex marido de Jéssica detrás de la puerta con una varilla, se supone que para derivarle la responsabilidad por el homicidio.  

Víctima. Jéssica González (Gentileza familiares).

El padre (no se consigna su nombre para preservar la identidad del menor), convocado por el niño, llegó a avisar a otros familiares de la víctima para que también concurran a la casa en auxilio de su ex. Pero él habría llegado primero y reducido a Ovando. Sostuvo que mientras peleaban, el presunto homicida se desvaneció. La policía advirtió luego el corte que tenía a la altura del pecho, por lo que estuvo internado muy grave. 

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“Seño, llamá al doctor”

Una vecina de la víctima y directora de escuela de Viamonte testimonió que, aquel 1 de junio, el hijo de Jéssica le golpeó la puerta a las 19.20 para pedirle que llame a un médico. “El Tino la lastimó, con un cuchillo”, habría expresado el pequeño.

Ovando siempre negó todos los cargos. En una ampliación de su declaración indagatoria dio una versión totalmente diferente del hecho. Sostuvo que la relación con Jéssica estaba bien. Aseguró que aquella tarde cortaron carne para milanesas con una cuchilla que solían guardar sobre la heladera. Luego ella se fue a bañar y él salió “a comprar pan rallado, tomates y gaseosas”. Sostuvo que en el camino al supermercado vio pasar la camioneta del padre de los hijos de Jéssica. Y cuando regresó,  encontró a su pareja tirada en el piso del baño pero no pudo acercarse porque el padre de los niños lo atacó con una puñalada y un palazo en la cabeza. 

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La relación entre Jéssica y Raúl Ovando se extendió desde septiembre del 2018 hasta el homicidio, en junio del 2019.  En la requisitoria de elevación a juicio la fiscal Georgina Osella consigna que hay testigos de “la violencia de género extrema desplegada por Ovando hacia su pareja y señalan que “se había vuelto posesivo, obsesivo, manipulador y dominante, ejerciendo el control a través de violencia psíquica, tratándola como alguien que no es igual”. 

“Este fenómeno de múltiples discusiones de gravedad progresiva que culminó con el homicidio de Jésica Vanesa González tuvo su génesis en la violencia de género desplegada por el encartado Ovando, en razón de su condición de mujer, con intención de subordinar su voluntad para que volviera con él”, afirma la acusación.

*Corresponsalía.

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