Ocho años después: otro juicio busca saber quién mató a Álvaro

Compartí este articulo!

A partir de hoy un nuevo juicio en Río Cuarto intentará determinar quién mató a Álvaro Zarandón (16) la madrugada de 8 de febrero de 2013 en la ciudad de Laboulaye, en un confuso operativo policial del que participaron 13 policías.

De nuevo, el policía Maximiliano Celi (33), el único imputado, investigado y absuelto en el primer juicio en septiembre de 2014 –anulado por el Tribunal Superior de Justicia– deberá sentarse en el banquillo de los acusados.

Otra vez. El policía Maximiliano Celi, que fue absuelto en un primer juicio, se sentará de nuevo en el banquillo. (La Voz / Archivo)

Publicidad

Celi está imputado por “homicidio calificado por abuso policial”, según informó su abogado defensor, Marcelo Torres. El letrado explicó: “El nuevo juicio recayó en la Cámara del Crimen N° 1. Será con jurados populares. La instrucción con la que se llega a este nuevo juicio es la que hizo el exfiscal Enrique Berger en Laboulaye. En estos años no hubo más medidas probatorias”.

Además de Torres, la defensa de Celi estará integrada por los abogados Federico Raso, Ezequiel y Joel Torres y el perito en criminalística Gustavo Inchauspe.

Madrugada sangrienta

“Mami, si no vengo a las 3 de la mañana me quedo a dormir en la casa de Enzo”. Esas fueron las últimas palabras que Álvaro le dijo a Sandra Zarandón (52), su mamá, el 7 de febrero de 2013. Eran las 23 cuando el adolescente agarró su bicicleta y partió hacia la casa de la abuela de su amigo Enzo Gómez. Fue en aquel lugar donde encontró la muerte tras un sangriento operativo de la Policía.

Enzo y Álvaro habían forjado una gran amistad por intermedio de Juan, un conocido de ambos. Enzo es sobrino de Martín Gómez, un hombre con antecedentes de homicidio y abuso sexual en Laboulaye, quien era buscado por la Policía.

Publicidad

Esa noche se iba a producir un nuevo allanamiento en la casa de los abuelos de Gómez, ubicada en calle Betinotti, tras dos intentos fallidos para dar con ese hombre. El procedimiento nunca se concretó.

Los jóvenes estaban en una canchita de fútbol cercana a la casa de la familia Gómez cuando los móviles policiales irrumpieron. Al ver el despliegue, los muchachos se asustaron y Álvaro corrió. “La Policía lo persiguió y lo confundió con otra persona”, repite hasta el día de hoy Sandra.

Álvaro corrió dos cuadras y media y cayó herido en una bloquera ubicada en la calle Caseros. El dueño se enteró por la mañana lo que había ocurrido. La Policía le confirmó que en ese lugar habían encontrado al adolescente.

Publicidad

Trece policías participaban de ese operativo fallido. Dos fueron descartados de inmediato. Los 11 restantes fueron detenidos, en principio, porque no sabían quién había efectuado el disparo que terminó con la vida de Zarandón, hasta que se imputó al cabo Celi, de entonces 25 años, como presunto autor del homicidio.

En la escena del crimen se hallaron 16 vainas servidas, todas de armas de la Policía. Álvaro fue trasladado al Hospital Ramón J. Cárcano por Celi junto al oficial Fernández. A las 5.45 de ese mismo día, murió.

Nunca se reabrió la investigación

A ocho años del crimen, Sandra está ansiosa y con muchas expectativas por el nuevo juicio. Está confiada en que se va a llegar a la verdad. “Confío que las cosas van a ser distintas a lo que sucedió en Laboulaye”, dijo y agregó: “Todos estos años fueron de horror, de impunidad y de hostigamiento policial. Como madre me merezco conocer lo que sucedió. A mí hijo no me lo van a traer a la vida. Pero necesito que se haga justicia”.

La madre de Álvaro estará representada por Vanesa Pereyra, una abogada de Río Cuarto.

Consultada por el resto de los policías que nunca fueron investigados por la fiscalía, la mujer fue tajante: “Desde un principio deberían haber estado los 13 policías detenidos, no sólo Celi. Todos tienen un grado de participación”.

Críticas. Valeria Cabanay, esposa del policía Celi, pide «cordura». (La Voz / Archivo)

“Quiero que se rompa el pacto de silencio entre los policías y que se diga la verdad”

Con un bebé pequeño, Valeria Cabanay tomó coraje y salió en 2013 a defender a su esposo, el policía Maximiliano Celi, cuando lo imputaron por la muerte de Álvaro. Desde hace años, no sólo cree en la inocencia de su marido y pide justicia para su familia, sino también para que el responsable de la muerte de Zarandón vaya preso.

“Quiero que se rompa el pacto de silencio y se diga la verdad”, aseguró ante el inminente comienzo del segundo juicio en la ciudad de Río Cuarto.

“Mi familia pide justicia para que Álvaro descanse en paz. Para que nosotros podamos tener paz. Para que se termine la corrupción policial y que el asesino de verdad pague por lo que hizo”, dijo la mujer.

Sobre el nuevo juicio, Cabanay reconoció que les ocasiona muchas dificultades trasladarse desde Laboulaye hacia Río Cuarto. No sólo por lo económico, que deben afrontar ellos, sino también por la logística familiar que deben rearmar y lo emocional.

“Volver a revivir todo nos provoca mucho dolor”, confió la mujer, y agregó en referencia al fallo del Tribunal Superior de Justicia: “No puedo entender la finalidad de esto. Se anuló un juicio que tuvo fallo absolutorio con jurados populares. Y mandan a hacer otro juicio en las mismas condiciones”.

Sobre los policías que nunca fueron investigados y que participaron la madrugada donde murió Zarandón, Cabanay puntualizó: “Desde el inicio siempre se quiso resolver rápido. Pensaron que iban a poder mantener la mentira de imputar a un inocente. Espero que los jueces y camaristas de Río Cuarto puedan manejar bien las cosas. Exijo justicia y cordura”.

NEWSLETTER 9AM

De lunes a viernes, la selección de nuestros editores de la información más relevante para cada jornada.

¡Gracias por suscribirte!

Ha ocurrido un error, por favor intente nuevamente más tarde.

Edición Impresa

El texto original de este artículo fue publicado el 5/04/2021 en nuestra edición impresa.

Publicidad

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: