«Esa tarde brilló Brindisi, verlo junto a Diego fue hermoso», recordó el exárbitro Abel Gnecco

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Maradona junto a Gnecco y otros jueces de lìnea.

Maradona junto a Gnecco y otros jueces de lìnea.

El exárbitro Abel Gnecco, uno de los silbatos destacados del fútbol argentino en las décadas de 1970 y 1980, y que dirigió el partido Boca 4-Talleres 1 en el debut de Maradona con la camiseta «xeneize», recordó este lunes que «aquélla tarde brilló Miguel Angel Brindisi, y que «verlo junto a Diego fue hermoso», en una rememoración del partido histórico jugado hace 40 años.

«Era una tarde calurosa, la cancha estaba repleta y había mucha expectativa. Esa tarde el que más brilló fue Brindisi y Diego lo acompañaba. Verlos juntos era hermoso, como se buscaban y la alegría de jugar era maravilloso, imposible de olvidar», recordó Gnecco, de 79 años, en una charla con Télam.

El exárbitro comentó que no bien llegó a «La Bombonera» se topó con José Barrita, el «Abuelo», jefe de la barrabrava de Boca de esa época que le anticipó que «lo iban a insultar como siempre», así que salió al campo de juego con una estrategia.

«Les dije a los líneas que íbamos a salir junto a Boca para que no me insulten y dio resultado, era una fiesta la cancha, un infierno», reveló Gnecco.

El exárbitro expresó que dirigió a Maradona en 33 ocasiones desde que debutó en Argentinos Juniors en 1976, luego en Boca hasta que en 1982 se marchó al Barcelona, incluidos partidos amistosos del seleccionado «albiceleste», en una época dorada del fútbol argentino, plagado de figuras en todos los equipos,

«Diego era muy correcto, diría que un buen tipo dentro de la cancha, Hablaba mucho con sus compañeros, gritaba, mandaba, y también dialogaba conmigo durante los partidos», indicó el ex referí.

Gnecco recordó cuando tuvo que expulsar a Maradona en un partido del torneo Nacional de 1981 que Boca le ganó a Estudiantes por 3-1 en La Plata, con goles de Diego, Brindisi y Ricardo Gareca.

«Lo expulsé por una pavada. Hizo una falta común y le saqué tarjeta amarilla, luego en el gol de Brindisi se colgó del alambrado para festejar justo cuando había entrado en vigencia la nueva reglamentación que castigaba esa acción, así que no tuve más remedio que mostrarle la roja. Recuerdo su cara de asombro y que me insultaban las dos hinchadas, la de Boca porque eché a Diego y la de Estudiantes porque muchos habían pagado le entrada para verlo jugar a él», recordó finalmente Gnecco.

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