«Tinkunaku Panpachay», el ritual sanavirón con el que recordaron a una víctima cordobesa de la Triple A

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Luis Eduardo Santillán fue un joven militante social que pertenecía a la comunidad Sanavirones Kancharys. Fue asesinado en Córdoba en 1974 por la Triple A, la alianza anticomunista responsable de más de mil muertes en el país entre 1973 y 1976. Luego de 46 años, las circunstancias que rodean su muerte siguen siendo un enigma. 

El asesinato a este líder sanavirón se cuenta entre las primeras víctimas en Córdoba de la Alianza Anticomunista Argentina (AAA). Santillán estaba camino a constituirse en el último “Sayry” (Príncipe del bien que ayuda a los necesitados) de los Sanavirones Kancharys, pero su destino se vio truncado. 

El pueblo sanavirón recordó a su dirigente víctima de la Triple A. (La Voz)

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Sus restos descansan supuestamente en el cementerio de Río Segundo, a donde ayer a la mañana se le brindó un homenaje: Tinkunku Panpachay, una ceremonia del perdón. Fue la primera vez que Santillán recibió una ofrenda. Todo se dio frente a la que sería su tumba.

No solo su muerte es un misterio, también lo es el destino de sus restos. Aunque se cree que descansan en el cementerio de Río Segundo (a donde nació en 1952), el encargado del Registro Civil de esa ciudad, Enrique Stollvagli, dijo a La Voz que la defunción de Santillán no figura entre sus registros. Tampoco existe el acta de defunción de Santillán en Cruz del Eje, a donde vivió entre los 18 y los 22 años. 

“En esa época a las defunciones las hacía la Iglesia. Pero no encontramos nada”, señaló Stollvagli.  

Desde el grupo de Sanavirones Kancharis, que dirige Luna Mirta Liliana (Paxi Quillan), están solicitando la exhumación del cuerpo. Hicieron un pedido a la justicia federal el 12 de febrero del año pasado. 

Tanto sus familiares como descendientes de sanavirones, quieren dar con su paradero, a los fines de recuperar sus restos y luego rendirle honores según su propia cultura. Dicen que es además una forma de visibilizar la discriminación que muchas veces viven los pueblos originarios. 

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Hace un tiempo la Justicia Federal de Córdoba reabrió la investigación en torno a la muerte de Santillán. 

El camino de Santillán 

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Se sabe que este líder sanavirón, con fuerte vocación de servicio, se fue a vivir a Cruz del Eje cuando tenía 18 años. Allí ingresó al instituto Ipea N°3 de El Brete. Un año después se afilió al partido justicialista, donde llegó a ser dirigente de la juventud peronista de la región, aunque nunca perteneció a ningún grupo armado, según el testimonio de Sanavirones Kancharys, familiares y amigos de Santillán. 

Estaba comprometido con los agricultores y las familias pobres de la región. Aparentemente esa tarea lo llevó al final de su vida. “Ayudaba a la gente muy pobre. Les enseñaba a leer y a escribir. Lo mataron porque sabían que la gente lo adoraba”, dijo Luna. 

La ceremonia se hizo en Río Segundo. (La Voz)

Según un documento del periodista Alexis Oliva, dedicado a la investigación en derechos humanos, la muerte de Santillán se inscribe en el marco de la liga agraria de pequeños y medianos productores que en 1974 se estaba organizando en el departamento Cruz del Eje. El 29 de septiembre de ese año se realizaría la primera reunión, a la que entre otras personas pensaba asistir Luis Santillán. 

Junto a tres amigos, y a bordo de un viejo Citroën, Santillán y sus acompañantes partieron a la reunión que iba a realizarse en la comuna Media Naranja, pero nunca llegaron a ese sitio. 

En el camino, y según el testimonio que recoge Oliva de Ernesto Rojas, uno de los acompañantes de Santillán, notaron que un auto los seguía, por lo que decidieron refugiarse en un almacén del pueblo El Barrial. Allí ingresaron tres personas con armas largas y presuntamente los pusieron contra la pared. “Los parroquianos lloraban de miedo”, contó Rojas a Oliva. Según ese relato, luego de efectuar varios tiros al aire, hirieron a un niño de 11 años y al dueño del local.  En la comunidad sanavirona desconfían de los dichos de Rojas. 

A Santillán, y siempre según lo que narra Oliva, lo hicieron subir a un vehículo junto a dos de sus amigos y los llevaron a Cruz del Eje. Parece que en realidad buscaban a Miguel “Chicato” Moze, titular de la Regional III de la Juventud Peronista. 

Durante el recorrido frenaron para vedarles los ojos.  “Sabíamos que nos iban a matar”, dijo Rojas. Es por eso Santillán habría intentado zafar supuestamente atacando a uno de los secuestradores. Ahí comenzó una lucha, mientras el auto ondulaba entre uno y otro carril del camino. En un momento el vehículo se frenó y uno de los que iba atrás sacó un arma y le efectuó tres disparos a Santillán, contó Rojas. Un instante después, murió. Aun así, fue ametrallado.  

Se recordó al dirigente descendiente de sanavirones Luis Santillán. (La Voz)

Su cuerpo fue retirado del lugar y supuestamente hallado en un barranco cerca de Cosquín. Otra versión indica que lo encontraron entre San Esteban y Los Cocos. 

Oliva cuenta que, en una pared de la pulpería, en El Barrial, los asesinos dejaron un mensaje: Comando Sergio Bertoglio. AAA. Fue, según parece, la primera acción de esa organización en Córdoba. 

Nicho 35/3 

Frente al que sería el nicho de Luis Santillán, en el cementerio de Río Segundo, le realizaron ayer una ceremonia. Le ofrendaron semillas y canela en polvo. Del ritual participaron familiares de Santillán. Luna Mirta Liliana (Paxi Quillan), que dirigió el homenaje, dijo que Santillán estaba destinado a ser un inmenso líder en todo Latinoamérica. 

*Corresponsalía

 

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