Por qué el «Vacunagate» es el escándalo de corrupción y cinismo más grande del gobierno de Alberto y Cristina

Compartí este articulo!

El renunciado Ginés González García guardaba 3000 vacunas Sputnik que repartía discrecionalmente con funcionarios, amigos, parientes, amantes y amigos de amigos. El «VacunaGate» lo tiene todo. Corrupción, desidia, nepotismo, cinismo y mentira. Desde Sueños Compartidos para acá, no hubo un caso de corrupción que conmocionase a la opinión pública como el vacunatorio privado de los Fernández porque sabían todos.

Horacio Verbitsky, detestado por lo bajo en las usinas del Partido Justicialista, se inmoló para evitar una tapa dominical de Clarín en la que aparecería su nombre. Entregó al peón de Alberto, el autor de «tenemo miniterio» para evitar un escándalo mayor. Roberto Navarro y sus secuaces militantes de la pauta, se indignaron en redes sociales y decidieron apartar al «Perro» del Destape para calmar la rabia. Pablo Duggan descubrió, repentinamente, el acomodo de la vacuna. Un día atrás los periodistas como nosotros que denunciábamos la vacuna militante y descubríamos casos en todo el país, éramos los profetas del odio y autores de fake news.

El escándalo Ginés no podrá tapar el uso político de la vacuna por La Cámpora en la provincia de Buenos Aires, madre de todas las batallas. Hugo Moyano y su familia son otros de los protagonistas del vacutorio vip de Ginés. Empresarios como Florencio Aldrey Iglesias, cercano a Daniel Scioli, también vacunó a su familia. ¿Le hicieron el favor o hubo dinero de por medio?

Guillermo Marijuán ya imputó a Ginés. ¿No debería haber allanado el Hospital Posadas y el Ministerio de Salud la noche anterior?

Julio De Vido se indignó en redes sociales y Juan Grabois habló de «operación política».

Los fanáticos K insisten en que Ginés debía resistir y que la oposición no entregó a Carolina Píparo. ¿Qué tendrá que ver?

La complejidad del caso Centeno y sus Cuadernos evitaron que la opinión pública se indignase como en las casas no construidas por Hebe y Schoklender. Esto lo supera a todo.

Recién empieza. Pronto se sabrá cómo nos mintió Eduardo Valdés, el operador papal con sus explicaciones risueñas y quién es la secretaria privada de Ginés a quien quisieron echar la culpa de todo.

Pusieron al frente del Ministerio a la encargada de la vacunación. Carla Vizzoti también tendrá que dar explicaciones.

La historia continuará…

Apoyá a los que luchamos por el derecho a la verdad. En los medios financiados por el poder, difícilmente la encuentres. Hace click acá, y suscribite a PyP.

Ir al sitio oficial de Periodismo y Punto

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: