El policía retirado asesinado en Barracas quería irse a vivir a la playa por la inseguridad

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El hecho se produjo en la esquina de Río Limay y California, en el barrio porteño de Barracas

El hecho se produjo en la esquina de Río Limay y California, en el barrio porteño de Barracas

El policía federal retirado asesinado el jueves por la noche durante un asalto en el barrio porteño de Barracas alcanzó a disparar su arma antes de morir y aparentemente logró herir a uno de los delincuentes, que en la huida dejó un reguero de sangre, mientras que los familiares de la víctima exigieron el esclarecimiento del crimen y aseguraron que el hombre planeaba mudarse a la Costa Atlántica debido a la inseguridad.

En tanto, el fiscal de la causa, Pablo Recchini, aguardaba el resultado de la autopsia para determinar si los dos orificios que Alfredo Poggetti (66) presentaba en el cráneo y en el cuello fueron causados por un único disparo que entró y salió, o si en realidad la víctima recibió dos tiros.

Beto Starck, yerno de la víctima y camarógrafo del canal América, contó el jueves por la noche que por «la inseguridad» el hombre asesinado tenía planeado irse a vivir con su familia a la Costa Atlántica, quería «abrir un puesto en Santa Clara del Mar» para vender sándwiches y estar cerca de la playa.

«Era un excelente hombre, de bien, de ley y de justicia, que siempre estaba atento a todo lo que pasaba a su alrededor, por lo que era muy difícil que se ‘duerma’, en el sentido de no ver el peligro»

Beto Starck, yerno de la víctima

«Su hijo es gerente de sistemas de América, así que a toda la familia del canal nos ha invadido. Es una situación increíble. Yo nací en este barrio, en Barracas, crecí y me crie acá, que era el lugar más lindo para vivir, pero ahora la violencia y la delincuencia están haciendo estragos», expresó.

Starck dijo que era «un excelente hombre, de bien, de ley y de justicia, que siempre estaba atento a todo lo que pasaba a su alrededor, por lo que era muy difícil que se ‘duerma’, en el sentido de no ver el peligro».

Por su parte, los investigadores del homicidio del policía retirado establecieron que dos vainas servidas y un proyectil salieron del arma calibre .357 del policía, secuestrada en la escena, informaron a Télam voceros judiciales.

Además, otro proyectil, que quedó en el barbijo de la víctima, fue disparado por otra arma que podría ser calibre .38 y sería la usada por los delincuentes.

Según las fuentes, en el lugar del crimen los médicos vieron que la víctima tenía dos orificios de bala: uno en la cabeza y otro en el cuello, por lo que el fiscal esperaba el resultado de la autopsia para determinar si fueron uno o dos los disparos que le causaron el deceso.

El hecho se registró alrededor de las 20.15 del jueves en la calle Río Limay al 1.300, en dicho barrio de la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires.

Voceros de la fuerza informaron que el suboficial retirado de la Policía Federal Argentina (PFA) había llegado junto a su esposa a la puerta de su vivienda a bordo de un Volkswagen Fox negro, y cuando descendía del vehículo fue interceptado por al menos tres delincuentes armados con fines de robo.

En esas circunstancias, Poggetti se identificó como policía y comenzó a forcejear con los asaltantes, tras lo cual se trenzó en lucha para evitar que ingresaran a su casa.

De acuerdo a lo informado por las fuentes, el suboficial retirado extrajo un arma de fuego que portaba, tras lo cual se escuchó al menos un disparo, que dio en la cabeza del hombre y le provocó la muerte casi en el acto en el pasillo de la propiedad.

«Venía de estar con su mujer y su nieta. Dijo ‘llego a casa y los llamo’. Estacionó a mitad de cuadra, siempre atento a que no viniera nadie y, como se dice en la jerga, le ganaron adelante de su esposa Liliana. Esto es increíble, que nos toque tan de cerca y tener que explicarle a mi hijo de 13 años que a su abuelo no lo va a ver más», dijo su yerno.

Los asaltantes huyeron del lugar a pie y a los pocos minutos efectivos de la Prefectura Naval Argentina (PNA), con jurisdicción en la zona, llegaron al lugar y convocaron a Policía de la Ciudad.

Personal de la División Homicidios de la fuerza porteña y de la PFA continuaban las pesquisas y analizaban las cámaras de seguridad para tratar de identificar a los agresores.

Al respecto, voceros judiciales precisaron que los pesquisas sospechan que uno de los delincuentes huyó herido de un roce de bala en una mano, dado que detectaron un reguero de sangre desde la casa de Poggetti hasta una plaza cercana a la Villa Zavaleta.

Con esos datos, la Policía buscaba heridos que se hayan atendido en hospitales de la ciudad y del partido bonaerense de Avellaneda.

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