Unicameral: las leyes que dejó la cuarentena

El sábado 1 de febrero, el termómetro marcaba en el centro de Córdoba 33 grados. El gobernador Juan Schiaretti lucía un ambo gris que resaltaba la corbata rosa. Aún restaban tres semanas para que la Organización Mundial de la Salud designara a Mirta Roses como embajadora en la región. Los últimos días de febrero, Roses pondría en alerta a las autoridades sanitarias argentinas y al sistema político. Durante los 35 minutos que Schiaretti habló ese día frente a los legisladores, no pronunció palabras como coronavirus, cuarentena o emergencia en salud. Las tres veces que dijo «crisis» lo hizo respecto de la economía. El 1 de febrero, Schiaretti no habló del personal de salud; sólo mencionó al pasar a docentes y policías. Tampoco tuvo palabras para los jubilados ni para los proveedores del Estado. De la deuda, sólo dijo que tomaría más para realizar la autovía a Punilla. Lo que pasaría en los próximos seis meses en la Legislatura, nada tendría que ver con lo que Schiaretti dijo ese día. 

Desde el 5 de febrero, primera sesión ordinaria, hasta este último día de julio, en la Unicameral fueron presentados 138 proyectos de ley. 22 se convirtieron en otras tantas leyes: todos aquellos que reclamó el Ejecutivo para reestructurar la deuda de casi 200 mil millones de pesos, emitir bonos de pago a contratistas y proveedores por hasta nueve mil millones, armonizar el sistema previsional (aplicando un recorte a las jubilaciones y pensiones), crear un nuevo (y polémico) esquema de multas para quienes incumplan la cuarentena y habilitar a los intendentes a que labren fotomultas utilizando las cámaras policiales, herramienta que tiene como principal beneficiario a Martín Llaryora. 

El anuncio al que más empeño le puso Schiaretti el 1 de febrero fue a la sanción de una ley para la «economía del conocimiento», que repitió en 19 oportunidades y a la cual le dedicó 10 párrafos. La economía del conocimiento fue el eje del discurso inaugural de las sesiones y de su tercer período como gobernador de Córdoba. Dijo ese sábado caluroso: «Debemos consolidar a Córdoba como el mejor lugar para desarrollar la economía del conocimiento. ¡Ese es el paradigma de los próximos años! La economía del conocimiento que se viene el galope de manos de la revolución científico-técnica. Ese es el paradigma de los próximos años que tenemos que asumir los cordobeses». 

Para el desarrollo de la economía del conocimiento, Schiaretti propuso el siguiente plan de acción:

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1) La enseñanza de nuevas tecnologías en la educación pública, que tendría como instrumento el Plan Provincial de Fortalecimiento en Matemática, Ciencias, Tecnología y Pensamiento Computacional en todos los niveles y modalidades.

2) Enseñanza de inglés en escuelas rurales. «Los chicos de los parajes más recónditos de Córdoba van a aprender en las escuelas inglés, porque ese es el idioma de la globalización y Córdoba le va a enseñar a sus hijos eso», fue la promesa.

3) «No hay posibilidad de que todos, democráticamente, aprovechen las ventajas de la economía del conocimiento sin conexión a internet», dijo Schiaretti, y prometió para 2020: «Poner en marcha un plan provincial para garantizar la conexión a internet en un plazo prudente y a precios razonables».

4) Crear durante 2020 el Consejo Provincial de Promoción y Desarrollo de la Economía del Conocimiento, un think tank «para elaborar las políticas públicas que potencien el desarrollo de las nuevas tecnologías en todo el territorio provincial» .

5) Promocionar desde el Estado provincial la economía del conocimiento con una ley específica: «Más allá de lo que diga ley nacional, Córdoba va a promocionar la economía del conocimiento como corresponde», fue la promesa.

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Leonardo Limia, titular de la Comisión de Economía y Presupuesto, admite el cambio de prioridades: «Nadie imaginaba en febrero este parate de la economía, con una caída de la recaudación en el orden del 30 por ciento, que requirió este paquete de leyes económicas para mantener el orden fiscal», dice el legislador por Capital.

Él niega que la Legislatura, como advierte la oposición, haya pasado a un segundo plano durante la crisis. En ese marco, pone sobre la mesa la discusión del alcance que tendrá la ley provincial de economía del conocimiento, prevista para luego de que el Senado de la Nación sancione la nueva norma federal para esa industria, cuya negociación está en pleno desarrollo: esa ley prevé la constitución de un fondo fiduciario para financiar empresas tecnológicas. 

En ese marco, desde el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Provincia señalaron a La Voz: «Está previsto que, una vez promulgada la ley nacional, avancemos con la integración del Consejo Provincial de Promoción y Desarrollo de la Economía del Conocimiento, que tendrá a cargo el armado de la legislación provincial. Como insumo para el trabajo del futuro Consejo, la Provincia ya está trabajando en la descripción y comprensión de la taxonomía del sector de la economía del conocimiento local, para poder así abordar con bases sólidas el diseño de una norma eficaz para su promoción y desarrollo».

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Frenado el plan de febrero, se especula que la Legislatura adherirá a la nueva ley nacional de economía del conocimiento y que el Ministerio de Ciencia y Tecnología avanzará luego con programas propios orientados al sector.

Schiaretti en la Legislatura el 1° de febrero de este año. (Archivo La Voz)

Pablo Gigy, presidente del Córdoba Technology Cluster, advierte que una ley de promoción específica debería tener como norte «la formación de recursos humanos». «Respecto de los beneficios impositivos, hay poco más para esperar de parte del Estado. Lo clave es que la promoción alimente más vocaciones, para generar capacitaciones desde las primeras instancias educativas, en que los chicos conozcan las posibilidades de la economía del conocimiento. Mucho de la falta de mano de obra pasa porque no se genera la vocación».

En Córdoba, según el reporte de julio, el sector emplea a 12.700 personas y una demanda insatisfecha de 3.500, con una estimación de 500 empresas de desarrollo. Se suman quienes trabajan en empresas de la economía del conocimiento por fuera del software, como robótica. Además, hay un número no preciso de desarrolladores independientes que trabajan para empresas internacionales.  

Luciana Echevarría, del MST, mete el dedo en la llaga en este punto: «Ahora, que es cuando más habría que poner en práctica lo que el gobernador prometió en febrero, no desarrolló una sola política de asistencia y acompañamiento a docentes y estudiantes para sostener la virtualidad y así evitar que miles de cordobeses queden afuera del sistema educativo, como está sucediendo». 

Patricia De Ferrari, de Juntos por el Cambio, subraya: «Las ley de fomento a la economía del conocimiento hubiera tenido especial relevancia en un mundo configurándose por el Covid-19, pero los legisladores no hemos escuchado una palabra sobre ellas. Y las políticas provinciales y nacionales que se conocen van en contra y en detrimento del desarrollo de esta industria».

Respecto de los planes del Ministerio de Educación articulados a la economía del conocimiento, la cartera informó que en septiembre se pondrá en funcionamiento el Instituto Superior Politécnico; y asegura que «la Secretaría de Promoción de las Ciencias y las Nuevas Tecnologías se encuentra abocada desde comienzos del año a la revisión, actualización y fortalecimiento de los espacios curriculares vinculados a la matemática y las tecnologías, de todos los niveles y modalidades».

Respecto del plan de enseñanza del inglés en escuelas rurales, Educación asegura que «se avanzó en el diseño de una plataforma, de los dispositivos virtuales para llevar adelante dicha formación, aunque la pandemia condicionó su implementación, por lo que el programa en la actualidad se encuentra suspendido».

Sesiones virtuales

El 26 de marzo, seis días después de que se decretara el aislamiento obligatorio, el vicegobernador Manuel Calvo autorizó las sesiones virtuales del cuerpo. La primera se realizaría 20 días después, el 15 de abril, a través de la plataforma Zoom, y tendría como objetivo autorizar al Ejecutivo provincial la emisión de bonos para el pago a proveedores.

Bajo esa modalidad, se realizó la sesión del 20 de mayo, cuando el oficialismo impuso su amplio margen de maniobra para sancionar la reforma previsional con 46 votos, de los 51 que tiene. Pese a esa ventaja numérica indescontable, Hacemos por Córdoba escondió hasta último momento las cartas: sus propios legisladores fueron notificados horas antes de que deberían levantar la mano y el texto original tuvo modificaciones hasta último momento. Fue la sesión más caliente del semestre. Un mes después, las manos estuvieron levantadas para aprobar el reperfilamiento de la deuda pública provincial.

El tratamiento de distintas leyes enmarcadas en la crisis sanitaria tuvo su pico de intensidad puertas adentro del oficialismo: el texto original de la ley que creó un régimen de multas para presuntos incumplidores de la cuarentena tenía vacíos y ambigüedades, al punto que un legislador peronista con peso propio no dudó en calificarlo de «mamarracho», lo que obligó a que trabajaran a contrarreloj en cambios sustanciales que permitieron la aprobación. La aplicación de esa ley hoy genera polémica en distintos puntos, principalmente el uso de barbijo dentro de un vehículo.  

Finalmente, la Legislatura autorizó a las municipalidades a utilizar las imágenes captadas por las dos mil cámaras policiales para labrar mutas, ley que impactará directamente en las cuentas de la Municipalidad capitalina. No por casualidad el impulsor en el recinto y defensor del radical cambio en el uso de las imágenes policiales fue Juan Manuel Cid, el único legislador 100 por ciento llaryorista.  

Voces opositoras

Para el radical Marcelo Cossar, Schiaretti aprovechó la crisis sanitaria para «concentrar» el poder, aunque «sin ideas concretas» para gestionar la postcuarentena, y aceptar con mansedumbre la «agenda que el kirchnerismo quiere imponerle», en relación a la armonización previsional aprobada por el peronismo cordobés.

Algo similar sostiene Patricia De Ferrari, de Juntos por el Cambio: «Schiaretti marketinea sobre lo que no hace. Y calla y maquilla lo que sí hace: incremento de la deuda, hachazo a las jubilaciones, falta de apoyo concreto a los sectores productivos y una enorme y lamentable debilidad frente a los embates del Gobierno nacional más unitario de que se tenga memoria».

«Cuando asumió, Schiaretti arrancó diciendo que su caudal de votos no lo iba a hacer caer en ninguna arbitrariedad, pero es a lo único a lo que se dedicó en estos meses», opinó Echevarría.

Para Limia, las críticas son injustas y descontextualizadas: «En el horizonte de febrero no asomaba este escenario, sería necio negar que debimos improvisar ante los cambios y que el escenario no es normal. En este marco, la Legislatura permaneció debatiendo y sin receso para acompañar cualquier proyecto de urgencia que el Ejecutivo necesite. De hecho, en los próximos días se analizará la cuenta de inversión de 2019, que es un elemento de análisis que siempre reclama la oposición». 

Cossar: Schiaretti no tiene agenda postcuarentena

Indudablemente, la gestión sanitaria del Covid-19 ha sido, desde marzo, un fuerte condicionante de las agendas gubernamentales, tanto en la esfera nacional, como en la Provincia. No obstante, la emergencia ha desnudado la vocación del gobierno provincial de concentrar en el Ejecutivo y en el COE la toma de decisiones y el manejo de los recursos, en desmedro de un Poder Judicial inactivo por meses, y una Legislatura vaciada de debate y de agenda por Hacemos por Córdoba.

La pandemia ha evidenciado la alarmante ausencia de una agenda de gestión y de ideas concretas para una provincia que necesita de manera urgente respuestas para su sector educativo, para las pymes y comercios que cierran todos los días, para los jóvenes sin oportunidades y para los miles de puestos de trabajo que se perderán con la crisis.

Urge construir una agenda propositiva para la Córdoba post pandemia, y depende del oficialismo aclarar si va a elegir (como lo está haciendo) la que el kirchnerismo quiere imponerle a Córdoba o una que refleje fielmente los intereses de los cordobeses. Si la opción es esta última, el gobernador sabe que cuenta con una oposición constructiva y abierta al diálogo desde la Unión Cívica Radical.

De Ferrari: Schiaretti hace marketing sobre lo que no hace

Hasta el momento, los anuncios que el gobernador realizó el 1 de febrero brillan por su ausencia: ¿Historias clínicas digitales? ¿Tecnología al servicio de la seguridad? ¿Ley del conocimiento, promoción del conocimiento? ¿Consorcios de cuencas hídricas? ¿Impulso al diálogo político? ¿Construcción de consensos? ¿Impulso de las ciencias duras y tecnologías?

No hay tecnología al servicio del combate de la delincuencia, que se ve sobre todo en la facilidad de los ataques que sufren los cordobeses con los asaltos diarios y a los productores agrícolas en el campo. El Estado, vía impuestos, se queda con más del 60 por ciento de la renta agropecuaria, y ni siquiera eso puede cuidar a los productores.

La maquinaria de no respetar a las minorías sigue tan aceitada como siempre. Y siguen los silencios de radio en torno del déficit crónico de la Caja de Jubilaciones, la deuda o la relación con la Nación. El guión del Gobierno lo escribe el marketing político y no el manual elemental de la política.

Schiaretti marketinea sobre lo que no hace. Y calla y maquilla lo que sí hace. 

Echevarría: En la pandemia, Schiaretti se dedicó a ser arbitrario 

Es paradójico: cuando Juan Schiaretti inauguró las sesiones legislativas, dedicó la mayor parte de su discurso para hablar de la «economía del conocimiento», omitiendo temas centrales como la gravísima situación financiera a la que llevó a la Provincia, la pobreza o la desocupación. Y ahora, que es cuando más habría que poner en práctica lo que dijo sobre que tener conectividad e internet “es tan importante como tener luz eléctrica y es un derecho de los cordobeses”, no desarrolló una sola política de asistencia y acompañamiento a docentes y estudiantes para sostener la virtualidad y así evitar que miles de cordobeses queden afuera del sistema educativo, como está sucediendo. 

Habla mucho de las escuelas Proa, pero escuelas como el Ipem 190 de Villa Carlos Paz no pudieron empezar las clases a principios de año porque no les garantizaron un edificio en condiciones y hoy siguen sin avances concretos. El abandono de todo lo público es incompatible con las promesas de progreso que tanto repite el gobernador.

Aquel día, también habló de impulsar el diálogo y construir consensos, pero después impuso la reforma jubilatoria de la noche a la mañana y en pleno aislamiento social de nuestros jubilados. Cuando asumió, Schiaretti arrancó diciendo que su caudal de votos no lo iba a hacer caer en ninguna arbitrariedad, pero es a lo único a lo que se dedicó en estos meses.

Limia: Garantizamos las leyes que necesita el Ejecutivo

Nadie imaginaba en febrero este parate de la economía, con una caída de la recaudación en el orden del 30 por ciento, que requirió este paquete de leyes económicas para mantener el orden fiscal. Se tomaron medidas para sostener a la Provincia. Nunca se imaginó este escenario financiero del Estado. El campo, a través del impuesto inmobiliario rural, fue lo que amortiguó la caída de ingresos.  

Sería necio negar que debimos improvisar ante los cambios y que el escenario no es normal. En este marco, la Legislatura permaneció debatiendo y sin receso para acompañar cualquier proyecto de urgencia que el Ejecutivo necesite. Garantizamos las leyes para esta crisis. Pese a la situación, seguimos trabajando. De hecho, en los próximos días se analizará la cuenta de inversión de 2019, que es un elemento de análisis que siempre reclama la oposición.

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