Se negó a declarar la pareja acusada de matar a un joven repartidor en Adrogué

Los dos jóvenes acusados de ser los “motochorros” que el martes pasado asesinaron de un balazo a un repartidor en la localidad bonaerense de Adrogué y que quedaron registrados en una cámara de seguridad, se negaron a declarar ante la Justicia y continuarán detenidos, informaron fuentes judiciales.

Se trata de una pareja conformada por Mauro Sebastián García (25) y Johanna Anabella Quevedo (29), cuya captura se concretó el miércoles luego de cinco allanamientos pedidos por el fiscal Gerardo Mohoraz, de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) 6 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora, en el marco de la causa por el crimen de Fernando Marino (28).

Voceros judiciales informaron a Télam que ambos jóvenes fueron indagados ayer por el fiscal Mohoraz, quien les imputó los delitos de “homicidio calificado, tentativa de robo calificado y tenencia ilegal arma de guerra”, y se negaron a declarar.

Finalizada la declaración indagatoria, el funcionario judicial solicitó convertir en detención la aprehensión de ambos, que fue convalidada por el juez de Garantías de Lomas de Zamora Gabriel Vitale.

Durante los allanamientos en los cuales fue aprehendida la pareja en la localidad bonaerense de Burzaco, en la casa de los padres de uno de ellos, los efectivos de la comisaría 1ra. de Adrogué secuestraron una pistola Browning calibre 9 milímetros cargada y con la numeración suprimida y dos motos azules, una Honda 300 y otra Brava Altino 150.

Asimismo, los policías se incautaron de un chaleco negro similar al que portaba uno de los dos “motochorros” que quedaron registrados en una cámara de seguridad, tres teléfonos celulares y un neumático trasero.

De acuerdo a las fuentes, ambos imputados fueron señalados por un testigo, por lo que los investigadores comenzaron a realizar un seguimiento de sus cuentas de Facebook, que luego fueron cerradas y en las que previamente habían borrado fotos.

El asesinato de Marino ocurrió el lunes al mediodía cuando el repartidor se movilizaba a baja velocidad con su camioneta Renault Kangoo, color gris, ya que estaba buscando un domicilio en proximidades de la calle Italia y Bouchard, en Adrogué, donde aparentemente tenía que entregar un producto.

En esas circunstancias, dos personas que se movilizaban en una moto de color azul se le pusieron a la par y lo amenazaron con armas, con intenciones de robo.

Se cree que en ese momento, Marino realizó una maniobra brusca ante el susto por la amenaza y uno de los delincuentes le disparó.

La víctima fue trasladada en un móvil policial al hospital Lucio Meléndez, donde finalmente falleció.

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